Este fin de semana será el último día en el que se podrá pescar pejerrey en nuestra provincia, ya que el lunes comenzará la veda en El Cadillal y La Angostura. En Escaba, se decidió adelantar la prohibición por una cuestión ambiental.

La medida se toma para permitir que las “flechas de plata” puedan reproducirse naturalmente. La prohibición de pesca alcanzará a todas las especies que habitan los tres espejos de agua.

La situación de Escaba es más compleja. Los especialistas de las diferentes reparticiones del Estado detectaron la existencia de una importante proliferación de algas potencialmente perjudiciales para la salud. El personal técnico que se encargó de recolectar las muestras pertinentes sufrió reacciones alérgicas de manera inmediata.

Por esa razón, además de adelantar la veda de pesca, las autoridades se comunicaron con el delegado comunal para que adoptara todas las precauciones necesarias. La idea es impedir que las personas que visiten el lugar se bañen y que los animales que pastorean por la zona beban de esa agua.

Esta situación, siempre según la información aportada por funcionarios del Gobierno, se habría originado por los cambios climáticos registrados en los últimos meses en la provincia. Distintas áreas asumieron el compromiso de monitorear el problema.

Los otros cambios

Más allá de esta cuestión ambiental, hubo otros cambios que generaron sorpresas entre los pescadores. El elevado índice de precipitaciones registrado durante el verano y el otoño permitió que los espejos de agua contaran con una mayor cantidad de agua, lo que favoreció el desarrollo de las especies.

Además, en El Cadillal, la reparación de la presa evitó el rápido descenso del nivel del agua, por lo que la actividad pudo extenderse dos meses más.

Hasta el momento no se confirmó cuándo se levantará la veda. Sí se informó que la Provincia adquirirá alevinos de pejerrey en Chascomús, provincia de Buenos Aires, para sembrarlos en todos los espejos de agua de la provincia.